Terapia para el duelo
El duelo no se supera: se atraviesa y se integra.
Perder a alguien, o algo, reorganiza la vida entera. Necesita tiempo, presencia y un lugar donde poder sentirlo.
Quizá te reconoces en esto
- Oleadas de tristeza, rabia o vacío
- Sensación de irrealidad o de vida en pausa
- Culpa por lo dicho o lo no dicho
- Dificultad para retomar el día a día
Por qué el cuerpo importa
El duelo se vive en el cuerpo: en el peso del pecho, en la falta de hambre, en el cansancio profundo. Contenerlo demasiado tiempo hace que se quede detenido.
Acompañar la pérdida es dar espacio a lo que quedó sin expresar, a su ritmo, sin prisa.
Cómo lo trabajamos
Dar lugar a la emoción sin forzarla
Honrar el vínculo y lo que significó
Completar despedidas pendientes
Volver, poco a poco, a la vida
¿Empezamos?
Hablemos un momento para resolver tus dudas y valorar juntos si este espacio es el adecuado para ti en este momento.