Estrés y agotamiento

Sostener durante demasiado tiempo también deja huella.

El agotamiento no llega de golpe: es el resultado de un cuerpo que llevaba mucho tiempo funcionando sin poder parar.

Quizá te reconoces en esto

  • Cansancio que no se resuelve con descanso
  • Irritabilidad o desconexión emocional
  • Dificultad para concentrarte o decidir
  • Molestias físicas persistentes

Por qué el cuerpo importa

Cuando la exigencia se mantiene demasiado tiempo, el cuerpo deja de avisar y empieza simplemente a apagarse. No es falta de voluntad: es un mecanismo de conservación.

Recuperarse implica algo más que descansar: implica volver a habitar el propio ritmo.

Cómo lo trabajamos

Escuchar las señales antes del colapso
Recuperar ciclos de activación y descanso
Revisar la exigencia y su historia
Sostener límites sin culpa

¿Empezamos?

Hablemos un momento para resolver tus dudas y valorar juntos si este espacio es el adecuado para ti en este momento.