Terapia para el trauma
Lo que ocurrió pasó. Lo que quedó en el cuerpo, sigue hablando.
El trauma no es solo el suceso: es la huella que deja cuando la experiencia fue demasiado, demasiado rápido o demasiado sola.
Quizá te reconoces en esto
- Reacciones desproporcionadas ante ciertos estímulos
- Bloqueo, desconexión o sensación de irrealidad
- Vergüenza o culpa persistentes
- Dificultad para confiar o para sentirse a salvo
Por qué el cuerpo importa
El cuerpo aprendió a protegerte. Esas respuestas fueron valiosas y te ayudaron a seguir adelante, aunque hoy aparezcan cuando el peligro ya no está.
El trabajo no consiste en revivir, sino en ir devolviendo al cuerpo la posibilidad de completar lo que en su momento quedó interrumpido.
Cómo lo trabajamos
Ir siempre al ritmo que tu sistema puede sostener
Ampliar la capacidad de regulación antes de profundizar
Integrar memoria, emoción y sensación
Recuperar la sensación de seguridad interna
¿Empezamos?
Hablemos un momento para resolver tus dudas y valorar juntos si este espacio es el adecuado para ti en este momento.